mirare· Lugares y descubrimientos
Hay objetos que buscamos y otros que encontramos sin esperarlos.
Unas gafas descubiertas durante una comida especial, una funda que nos recuerda a alguien o una pieza singular encontrada durante un viaje pueden adquirir un significado diferente por el lugar donde las encontramos.
El objeto no cambia. Lo que cambia es el momento, el lugar y la forma en que llega a nosotros.
El lugar también forma parte de la elección
En mirare no seleccionamos únicamente los objetos. También elegimos cuidadosamente los lugares donde descubrirlos.
Buscamos hoteles y restaurantes con identidad propia, terrazas, jardines y paisajes que invitan a disfrutar del exterior.
En estos entornos, unas gafas de sol encuentran su lugar de manera natural. Junto a ellas, una cuidada selección de fundas y accesorios invita a descubrir piezas que podemos elegir para nosotros o para alguien especial.
Cada selección nace de la relación entre el objeto, el espacio y la experiencia que se vive en él.
El valor de lo inesperado
Estamos acostumbrados a buscar lo que necesitamos en lugares destinados a venderlo. Pero….qué ocurre cuando encontramos algo que nos sorprende mientras disfrutamos de una experiencia que no tiene nada que ver con ir de compras?
La elección deja de ser el motivo de nuestra visita y se convierte en parte de lo que estamos viviendo.
Quizá no buscábamos unas gafas. Tal vez encontramos un objeto que nos recordó a alguien o una pieza que quisimos llevarnos a casa.
Y puede que, al volver a utilizarla, recordemos aquel lugar donde la descubrimos.
Porque a veces, lo extraordinario no está únicamente en el objeto, sino también en las circunstancias de su descubrimiento.